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No solo mejorar el ambiente: también es cambiar 750 vidas

El medioambiente de Ibagué tiene, en al menos 750 recicladores formalizados, un grupo de guardianes dispuestos a aprender, crecer y superarse. Así sucedió en el semestre 2025B, con un proceso en el que se articularon seis organizaciones, la Alcaldía y la Universidad de Ibagué.

Tuvo un propósito integral: brindar acompañamiento psicosocial, en marco legal y conceptos técnicos a los integrantes y directivos de cinco asociaciones y una cooperativa, con la participación de tres estudiantes de Ingeniería Civil, Derecho y Psicología, en su semestre Paz y Región.

"Nuestra labor es un proceso en el que hemos acumulado una experiencia importante, pero al que, lamentablemente, no se le da su valor", comentó Wilson Fernando Gualtero, representante legal de la Asociación de Recicladores de Oficio Opción de Vidas.
Se transforman residuos y vidas

Entre los principales productos obtenidos durante el proceso, se cuenta una guía de construcción de las micro y macrorrutas de reciclaje, así como la actualización de los documentos requeridos por la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios para el desarrollo de esta labor.

(Las cifras que debes conocer sobre sostenibilidad)
En el proceso se resaltó la participación de Opción de Vidas, Asoreanc, Resitol, Cooresuntol y Asociación El Bunde. La cifra de 750 recicladores se desprende de un censo vigente llevado a cabo por la Alcaldía.
"No es un secreto que estos prestadores deben cumplir unos requerimientos y esta alianza ha sido de ganancia por donde se revise", destacó Sandy Castiblanco, profesional del Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos de la Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo de Ibagué.

En las asociaciones se valora el aporte de la academia. "Tenemos que apostar a la formación, la capacitación y el crecimiento de la base social", indicó Yined Soliria Mendoza, representante legal de la Asociación de Recuperadores Ambientales del Nuevo Combeima, Asoreanc.

En Ibagué hay desconocimiento del reciclador y esta labor se confunde con el habitante de calle. Que la gente entienda que es su trabajo, su actividad de vida. Con las articulaciones que se forman, me voy contento por estar incluido y avanzar".

Carlos Javier Narváez, representante legal de Resitol.
Haciendo paz, haciendo región
Este proceso tuvo como punto de partida el acompañamiento integral de las estudiantes de último semestre Laura Cristina Cardona Parra (Ingeniería Civil), María Alejandra Andrade Durán (Derecho) y Laura Sofía Martínez López (Psicología).

Apoyo en desarrollo de planos, actualización de marcos jurídicos, salud mental e implementación de sistemas de seguridad y salud en el trabajo
fueron algunas de las acciones cumplidas en el proceso, cuya promesa es continuar, así el semestre de ellas haya concluido.

Destaco la conexión emocional, que generó un crecimiento más personal aparte de lo académico y me generó algo de nostalgia. Me interesaba más el conocimiento humano y trato de entender más allá de qué se puede ayudar a las personas; es muy importante que esto siga".

Laura Cristina Cardona

Se fomenta apoyo a las organizaciones partiendo de que sus integrantes son la base fundamental. Para mí la enseñanza primordial es que debemos prestar atención a todas las comunidades y fortalecerlas; es un conocimiento que ellos adquieren con mucha facilidad".

María Alejandra Andrade

Se trabajó en el manejo de las emociones y los primeros auxilios psicológicos. Uno aprende demasiado, porque son personas con historias bastante complejas; aprendí que en ellas hay mucha tranquilidad, son personas muy amables y conscientes. Es con lo que me quedo".

Laura Sofía Martínez
"Queremos construir confianza en el largo plazo, a partir de una relación que implica entendernos, dialogar y generar espacios como estos. Que donde estén nuestros estudiantes aprendan y no solo desde su profesión sino, además, desde la formación en lo sociohumanístico", indicó Dayani Rojas Forero, director de Paz y Región.